Los labios son una de las partes de nuestro rostro que más podemos aprovechar  a la hora de maquillarnos. No se trata de que tener  labios perfectos, sino de  saber sacarles partido según su forma.

Es muy simple  corregir esos “defectos” en tus labios, pero recuerda que esos mismos son los que convierten cada boca en una boca única,  si no estás conforme con su apariencia, acá tienes algunos simples y rápidos datos para ayudarte:

Labios gruesos: dibuja una línea en la parte inferior del labio usando un delineador un tono más oscuro al de tu piel, delinea por dentro pegado al borde. Usa colores mates y no muy brillantes o perlados.

Labios finos: dibuja una línea sobre el contorno usando un color natural y otra muy fina por fuera con un tono más oscuro, luego maquilla la parte interior con un color más claro. Esto provoca un efecto de volumen en tus labios.

Labios desiguales: Es cuando tienes mucho más fino el labio superior o inferior. Para arreglar esto,  delinea el labio por fuera para aumentar y por dentro para disminuir. Recuerda usar un color natural un tono más oscuro que el de tus labios y que la línea no sea muy gruesa, sino no se verá natural.

Labios caídos: Aplica base de maquillaje (mismo tono de tu piel)  en el labio y disimulando su color natural, luego delinea el labio inferior desde el centro hasta los extremos con un color natural. Al llegar a la comisura olvídate de tu contorno natural, sigue  la línea hacia arriba y luego maquilla con el labial que elijas.

¿Ves que simple es arreglar esas pequeñas imperfecciones?