Los serums tienen en su formula hasta un 70 % de ingredientes activos que una crema normal (los que realmente producen un efecto sobre la piel). Pese a que son más caros, son el mejor complemento de tus cremas.  ¿Vale la pena la inversión?

Una crema de día tiene entre un 3% y un 5 % de estos ingredientes y una de noche un 10% a 15 %. Por esto son productos más caros que una crema pero con un millón de beneficios. El serum prepara la piel para la crema y hace que esta actúe al máximo y refuerce su efecto. Es recomendable usarlo desde los 25 años, y  sirven para el rostro, manos y escote.

El serum se absorbe muy rápidamente pues no tiene aceite. Pero ojo que no sustituye a la crema hidratante pues  sus funciones son más específicas.

Hay muchos tipo de serums, algunos son:

  • Anti manchas.
  • Nutritivos.
  • Reafirmantes.
  • Antioxidantes.

Al ser más concentrado, actúa directamente en las capas más profundas de la piel (donde las cremas no llegan). Primero te aplicas el serum, luego tu crema de día o noche y tendrás mejores resultados en mucho menos tiempo.

Si inviertes en uno:

  • Úsalo de día y sobre todo de noche, ya que en ese momento nuestra piel absorbe mucho mejor sus beneficios.
  • Aplícalo sobre la piel limpia. Desde fuera hacia adentro con movimientos circulares, y en el caso de cuello y el escote, con movimientos ascendentes.
  • Se constante, sólo así conseguirás resultados, ya que es un tratamiento y no un cosmético de uso puntual.
  • Si no eres constante aplicándolo por separado, puedes añadir unas gotas de sérum a tu base de maquillaje. Notaras el efecto  sin alargar tu rutina de belleza diaria.

Recomendaciones: Derma Génesis de L’oreal, Extra Repair Serum de Bobbi Brown, Advance Night Repair de Estée Lauder,  Vissionaire de  Lancôme, Anew Clinical de Avon, Abyssine Serum y Clearly Dark Spot Corrector de Kiehl’s, Chronos Serum Politensor de Natura, Serum Reafirmante Granada de Weleda.