Para aplicar cualquier maquillaje en polvo (Base, polvo bronceante, rubor, etc) una brocha o una  borla, nos dan distintos acabados del producto, si queremos más o menos intensidad o  mayor fijación y adherencia a la piel.  ¿Cuál elegir?

Veamos los dos principales para este tipo de productos:

Brocha

  • Estas suelen ser grandes y tener el pelo largo, suave y flexible. Para dar un resultado liviano y parejo en el rostro la utilizamos casi como acariciando la piel.
  • Cuando aplicamos base en polvo, polvos traslucidos o bronceantes, se realiza con una brocha para polvos. Y para el rubor, una del mismo tipo de pelo pero más pequeña.
  • Si usas una brocha tipo kabuki (Tiene  un mango corto y el pelo muy denso y compacto, como las brochas de barbero) esta brocha aplica los polvos sobre la piel con más fuerza y de forma más duradera.

Borla

  • Es un aplicador tipo esponja  o almohadilla que traen algunos productos o lo puedes comprar en tiendas.
  • Se usa cuando queremos que el producto en polvo  cubra la piel y empareje el tono, pero hay que tener cuidado de aplicar poca cantidad de polvos, sino puedes verte demasiado maquillada.
  • Para los polvos traslucidos,  presiona suavemente la borla sobre la piel,  así el polvo se adhiere y dura más. Ideal para una salida de noche cuando necesitas fijar bien el labial o evitar brillos en el rostro, por ejemplo.
  • En cambio, si los aplico en el día para fijar  un maquillaje, utilizo la brocha para que se vea más liviano y no se note.

Retoques

  • Ya sea  para quitar brillos que van apareciendo a lo largo del día, o para aportar color a la piel, la forma es la misma y siempre es mejor con la brocha, solo aplicamos a toquecitos para no arrastrar el maquillaje que ya tenemos aplicado y listo.