La exfoliación es una limpieza en profundidad para la piel. Elimina las células muertas,  reduce  los poros, estimula la regeneración celular, suaviza y favorece la penetración de las cremas.  Aprende como hacerlo y sacarle el máximo partido a tu piel

Es necesaria para tu piel ya que la acumulación de suciedad, piel seca y residuos tapa los poros, haciendo que tu rostro se vea opaco y sin vida. Además de no lograr un buen maquillaje y disminuir su duración durante el día.

Exfoliación según tu tipo de piel:

  • Pieles grasas o mixtas: son las que más lo necesitan, si  vives en zonas muy contaminadas aún más. Con hacerlo una o dos veces por semana  (Según la sensibilidad de tu piel) será suficiente.
  • Piel  seca: Bastará con hacerlo cada siete o diez días
  • Piel muy sensible: Solo debe exfoliarse cada dos o tres semanas. Puedes es mezclar el exfoliante con tu crema  de siempre, así evitas que tu piel  sufra con la exfoliación.
  • Piel con acné crónico: Nunca debe ser exfoliada en casa. Este tipo de piel debe ser tratada por un especialista, hay que evitar reventar los granitos y exfoliando llegaríamos a romper el poro con su posible infección.

Es importante respetar estos tiempos, si abusas de la exfoliación no le darás tiempo a la piel de renovarse y será en vano el esfuerzo.

Ojalá te hagas la exfoliación de noche o cuando no tengas que salir, esto porque al exfoliar la piel, esta  hace un proceso para recuperar sus aceites naturales y provoca exceso de grasitud. De noche no hay problema pues te lavas y tonificas al otro día y eso se elimina.

Los pasos  del tratamiento ideal son:

  1. Exfoliar: (Usa exfoliantes especiales para rostro, son más suaves y no dañaran tu piel, también puedes usar uno natural)
  2. Enjuaga Primero con agua tibia y finaliza con agua fría (Así contraes los poros y se ven más pequeños). Seca la piel presionando con una toalla sin frotar.
  3. Tonificar: Usa un tónico según tu tipo de piel y  ojalá libre de alcohol.
  4. Hidratar: Tu crema de siempre basta. O una crema nocturna  hidratante y nutritiva que actúe durante la noche.

Lo ideal para aprovechar la piel limpia sería aplicar después una mascarilla o ampollas hidratantes por ejemplo, pero si no hay tiempo, tónico y crema son suficientes.

Los productos exfoliantes se aplican sobre la piel húmeda, frotando con movimientos circulares y muy suaves en todo el rostro (excepto el contorno de ojos), insistiendo  en las zonas que tengas resequedad o poros visibles como la nariz, frente y barbilla.

Recomendaciones: Angels y Ocean Salt de LUSH / Barro exfoliante rostro oliva de L’Occitane / microfine refinisher exfoliante de MAC/ gel purificante de Nivea / Precision Gommage de Chanel / Exfoliante suave purificante de Avene / Lipidiose de Vichy / Exfoliance confort de Lancome / soy milk & honey de Kielh´s / Elements Olive Scrub y apricot scrub de ST. Ives / Exfoliante durazno y Corteza de Sauce de Burt’s Bees /Jabón liquido exfoliante miel  y cereales de Natura.