Si eres de las mujeres que no usan base de maquillaje, pero quieres dar un lindo tono a tu piel, las cremas con color son para ti.

Lo mejor de estas hidratantes es que igualan el tono y con eso la apariencia de piel mejora bastante, y no parece que vas maquillada.

De cobertura ligera e incluso con algunas puedes ir aplicando capas hasta lograr el efecto deseado. Son una buenísima opción cuando tienes una piel joven, cuando no necesitas demasiada cobertura, cuando tienes acné y hasta para aquellas que no les gusta el maquillaje pero quieres una piel con lindo tono.

Y en pieles maduras tienen la enorme ventaja de no marcar las arruguitas y las líneas de expresión

Son fáciles de aplicar y se funden perfectamente con la piel. El acabado que te da es muy natural, aportan luminosidad a la piel a la vez que la cuidan porque la hidratan, algunas incluso son antienvejecimiento.

Además casi todas tienen spf 15 o más. Y no son comedogénicas (no forma comedones que son los que provocan  las espinillas)

Su acabado es completamente mate. Al aplicarla da la impresión de que no es así, pero es sólo cuestión de dejar que se absorba. Y aunque son hidratantes, es mejor poner primero tu hidratante habitual porque éstas están pensadas para unificar color, no cómo tratamiento.

En mi caso (Yo soy muy blanca) me da mejor color y queda muy natural. Pero si tengo rojeces o imperfecciones, las disimula pero no las cubre como una base.

Tienes alternativas en marcas como Pamela Grant (tierra india líquida), Nivea (Doré)  MAC (studio moisture tint), Avene (Eau Thermale Avène spf 50), Clinique (Moisture Surge Sheer Tint), LUSH (Colour Supplement). Y muchas más.